Su historia



 


El Archivo del Escritor nació en 1968, por iniciativa del entonces director de Bibliotecas, Archivos y Museos (DIBAM) y director de la  Biblioteca Nacional de Chile, el académico, poeta e hispanista, Roque Esteban Scarpa, quien consciente del valor de conservar la memoria de la expresión literaria de la nación, se propuso ir al rescate y a la conservación de los originales ológrafos y en otros soportes, de escritores nacionales, así como latinoamericanos y europeos según la relación que hubiesen tenido con Chile.

Este archivo se inició formalmente con la donación de los originales de Gabriela Mistral, efectuada en 1965 por Laura Rodig y Doris Dana, ambas amigas y asistentes de la poetisa, en distintos períodos; con una novela autógrafa de Eduardo Barrios y un Lexicon hebraico-latino, obra del prestigioso crítico literario Emilio Vaïsse. Aquellas donaciones fueron las primeras de un voluminoso legado de más de 200.000 originales de autores nacionales –tales como Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Pablo de Rokha, Óscar Castro, Carlos Droguett, Manuel Rojas, Juan Emar, Adolfo Couve,  Julio Barrenechea, Raúl Silva Castro, Luis Oyarzún y Joaquín Edwards Bello, de quien se guardan 1.975 piezas- que atesora el Archivo del Escritor en la actualidad. En cuanto a los escritores extranjeros, el archivo posee, entre sus colecciones más valiosas, los trabajos de Rubén Darío.

 

Roque Esteban Scarpa impulsó también la preservación de otras piezas y materiales de propiedad de autores nacionales, iniciando otras notables colecciones. Entre éstas, es de especial interés el archivo fotográfico que reúne hoy más de 3.500 imágenes de renombrados poetas, narradores, dramaturgos y ensayistas de Chile. Este material iconográfico se va actualizando permanentemente, gracias a donaciones de particulares como a las posibilidades que abren las nuevas tecnologías digitales. También, merece gran atención, la colección de objetos pertenecientes a intelectuales, tales como máquinas de escribir, lapiceros, diplomas, retratos, colecciones de dibujos, condecoraciones, entre otras piezas de gran valor patrimonial. Estos objetos, en los últimos años, han servido como apoyo para la labor de extensión que ha venido efectuando la Biblioteca Nacional, y que se han traducido en numerosas exposiciones dedicadas a difundir la vida y obra de los escritores chilenos.

 

En los últimos años, el Archivo del Escritor ha desarrollados diversas formas de extensión para dar a conocer sus fondos. Entre las más relevantes, se cuentan las exposiciones y publicaciones, además de la colaboración con sus materiales tanto para la misma Biblioteca Nacional como para otros organismos estatales. De las exposiciones más interesantes está la serie denominada “Cuatro voces de la literatura chilena I”, que consideró a los autores Pablo Neruda, Nicanor Parra, Pablo de Rokha y  José Donoso; además de “Cuatro voces de la literatura II”, que difundió la creación de Roque Esteban Scarpa, Óscar Castro, Manuel Rojas y Mariano Latorre. Otras muestras han sido de carácter monográfico como aquellas dedicadas a Luis Durand,  Francisco Coloane,  Volodia Teitelboim, Rubén Darío, Jorge Teillier y Pablo Neruda. Esta última, se preparó para el centenario de su nacimiento y se le llamó “Las vidas del poeta”.

 

Por otra parte, la labor de difusión patrimonial del archivo, también se ha realizado en base a investigaciones de sus integrantes sobre las colecciones que conserva, como manuscritos o primeras ediciones, de las que han sido frutos diversas publicaciones, algunas de la que han surgido en alianza con algunas editoriales. Esta iniciativa, que se ha venido realizando desde hace ya algunos años, se ha materializado en una serie de libros como epistolarios, apuntes de memorias, ediciones facsimilares, etc., que han tenido una espléndida acogida de la crítica nacional así como del lector común, quien ahora tiene a su alcance, documentos que antes sólo estaban a disposición de investigadores calificados y debidamente acreditados.

 

Con el correr de los años, y gracias a la labor de extensión que ha venido realizando el archivo, se ha logrado que la comunidad, y particularmente los familiares o sucesores de escritores ya fallecidos, se hayan interesado en depositar por la vía de la donación, sus colecciones al archivo. Asimismo, y con el beneplácito de las autoridades institucionales, se ha conseguido, instalar dentro del presupuesto anual de la Biblioteca Nacional, una glosa especial, destinada a la adquisición de piezas y fondos documentales, que circulan entre coleccionistas privados tanto del país como del extranjero. Gracias a esta política de desarrollo de colecciones, dentro de la cual se privilegia la incorporación de nuevas piezas a los fondos de autores consagrados, el Archivo del Escritor se ha convertido en el archivo literario más importante de Chile, y uno de los más completos en su género del continente.

 

En la actualidad, integran el Archivo del Escritor: Pedro Pablo Zegers Blachet (Conservador), Thomas Harris (Investigador), Alfonso Calderón (Jefe de Redacción de la Revista Mapocho), Claudia Tapia Roi (Encargada de conservación del archivo fotográfico y manuscritos)y Rosa Tello Undurraga (Administración).